Maserati ha experimentado una gran caída en su valor de segunda mano en los últimos años. Entre las causas de esta situación se cuentan los altos costos de mantenimiento y reparación, la fiabilidad deficiente y el retraso tecnológico.
Por ejemplo, el modelo Quattroporte V8 Trofeo pierde un 68 % de su valor tras tres años. En contraste, el modelo Porsche 911 solo pierde un 9,3 % de su valor después de cinco años.
La fiabilidad deficiente y el retraso tecnológico de Maserati preocupan a los compradores de segunda mano y afectan negativamente las ventas de la marca.
