Los arqueólogos, en el asentamiento neolítico de Karahan Tepe, en el sur de Turquía, descubrieron durante las excavaciones de este verano una estatua de 11 000 años. La estatua representa una escena en la que una figura humana está sentada sobre el lomo de un leopardo y mide aproximadamente 70 cm de altura.

El hallazgo se ubicó en una zona que se extiende a lo largo de la pared de una estructura circular de aproximadamente 3 metros de diámetro, sobre una plataforma paralela a la pared. Los expertos señalan que el estilo de la estatua es sin precedentes y que la combinación animal‑humano podría estar relacionada con la percepción de los cazadores de la zona del leopardo como símbolo de fuerza y coraje.

El significado exacto del motivo sigue sin estar claro; algunos investigadores sugieren que este tipo de representaciones podrían ser indicadores de dominio y poder. El descubrimiento plantea nuevas preguntas sobre el mundo simbólico de los primeros asentamientos de la región de Urfa, y se espera que continúen los análisis detallados y los estudios comparativos.