En colaboración entre el Ministerio de Cultura de Grecia y el ayuntamiento de Naousa, las excavaciones realizadas en el gimnasio real de Mieza han revelado un área de 160 metros cuadrados con dos andrones (salones de recepción) con suelos de mosaico y un hall central de entrada. Cada uno de los salones cuenta con una plataforma de asientos que permitiría a al menos veinte personas estar de pie al mismo tiempo.

La calidad y el trabajo de los suelos de mosaico recuerdan notablemente al palacio real de Aigai, en Vergina, residencia del padre de Alejandro Magno, Felipe II. Este parecido arquitectónico sugiere que el edificio fue construido por los mismos maestros o siguiendo los mismos estándares de palacio real, lo que refuerza la idea de que Mieza no era una escuela común, sino una academia oficial destinada a formar a los futuros comandantes y burócratas de la realeza.

El descubrimiento confirma que la educación en la antigua Macedonia no solo abarcaba la filosofía, sino también el protocolo de palacio y la socialización de élite.