En 1994, Disney ofreció a Jason Weaver, de 13 años, quien prestaba su voz al joven Simba en 'El Rey León', un pago único de 2 millones de dólares por interpretar las canciones de la película.
La madre y representante de Weaver, Kitty Haywood, rechazó la propuesta y cerró un acuerdo con Disney que incluía 100.000 dólares por adelantado y una participación en los derechos de autor derivados de la música del filme.
Haywood, basándose en su experiencia en la industria, anticipó que la película sería un gran éxito comercial y aseguró así los ingresos a largo plazo de su hijo.
