Un equipo de la Universidad Northwestern desarrolló un drone llamado Phantom Twist, que se vuelve casi invisible al aprovechar el desenfoque del movimiento humano. Mientras gira a 25 revoluciones por minuto, crea un efecto de desenfoque en el ojo humano, apareciendo como una mancha tenue en el aire. Este diseño se diferencia de los métodos tradicionales de camuflaje, ya que busca ocultarse mediante el movimiento.

Los investigadores utilizaron un modelo computacional para generar aproximadamente 20.000 diseños de drone capaces de vuelo estable, y optimizaron estos diseños con inteligencia artificial. Las posiciones de componentes como el motor, las hélices, la placa de circuito, el peso de equilibrio y la batería se modificaron repetidamente. Finalmente, tras simulaciones en fondos reales, se redujeron a los 500 diseños con mejor puntuación de visibilidad, y se fabricó físicamente el más adecuado.

Phantom Twist se midió como 10 veces menos detectable que los quadcopters tradicionales. Sin embargo, el equipo continúa trabajando en reducir el alto nivel de ruido del drone y los cables visibles, utilizando materiales transparentes y sistemas de propulsión más silenciosos.