Steve Hanke afirmó que la IA no eliminará la mayoría de los trabajos. La razón es que contratar trabajadores humanos es más económico. Hanke mencionó que la IA es muy costosa y requiere grandes cantidades de agua, energía y capital físico.

Hanke también rechazó la idea de que la IA pueda trabajar de forma gratuita y casi sin costo. Esta idea se basa en una concepción desvinculada de la realidad y económicamente errónea. Hanke señaló que la IA requiere costos continuos y, por lo tanto, no puede ser gratuita.

Las opiniones de Hanke ofrecen una perspectiva diferente sobre el impacto de la IA en los trabajos. Algunas empresas, al darse cuenta de que la IA no está generando los aumentos de productividad y ahorros de costos previstos, están recontratando a los trabajadores que habían despedido.