El Departamento de Estado de EE.UU., un mes después de que China realizara pruebas de misiles balísticos de largo alcance en el Pacífico, emitió una declaración conjunta con 40 países en la que exige un aviso de 24 horas antes de las pruebas de misiles balísticos capaces de transportar armas nucleares. La declaración subraya que estas pruebas podrían alterar la paz y la seguridad en la región y llevar a malentendidos.
En la declaración se especifica que las pruebas se aplican a los misiles balísticos capaces de transportar armas nucleares, los misiles balísticos lanzados desde submarinos y los vehículos de lanzamiento espacial. Aunque China no se menciona por su nombre, las referencias apuntan a la prueba reciente de Beijing.
La declaración señala que las pruebas deben estar en línea con los mecanismos existentes, como el Código de La Haya, al que se han adherido 145 países. Los países subrayan que las pruebas se realizan con el objetivo de generar confianza y reflejar los compromisos de seguridad comunes.
