El FBI, según el Departamento de Justicia de EE. UU., incautó los dominios utilizados por un botnet respaldado por China, desactivando así sus servidores de comando y control. Los ataques, desde 2018, habían tenido como objetivo a instituciones como NASA, la Reserva Federal, Energía, Justicia, Salud y Servicios Humanos, y el Senado también se vio afectado en 2026.
El botnet era una infraestructura gestionada por la empresa china Nanjing Xinjiuwei Network Tech, que había comprometido miles de dispositivos conectados a Internet. El grupo llamado QTFY ofrecía esta infraestructura a hackers vinculados al Ministerio de Seguridad del Estado de China; el tráfico del botnet se utilizaba como redes de camuflaje para ocultar la comunicación. Los dominios estaban codificados en el botnet, por lo que su incautación corta la comunicación.
Las autoridades indican que esta incautación ha reducido considerablemente la capacidad operativa del botnet, aunque el número exacto de dispositivos comprometidos y la existencia de otros posibles servidores de comando siguen sin conocerse. Lumen informó que el año pasado había apuntado a agencias gubernamentales y al sector de defensa‑espacial, y continúa compartiendo inteligencia con el FBI. El próximo paso será monitorizar la infraestructura restante y detectar posibles nuevos puntos de comando.
