Shi Guanglei y Shi Haiming, de la Universidad Nacional de Defensa de China, señalaron en un artículo publicado en Science and Technology Daily que el umbral de entrada para la guerra submarina es bajo y permite que países pequeños y medianos realicen actividades militares submarinas. Este desarrollo amenaza la seguridad de los cables submarinos, por los que pasa el 99% del tráfico de datos de internet a nivel mundial.

Los investigadores indicaron que los cables submarinos soportan una actividad financiera transfronteriza diaria de 10 billones de dólares y conectan al mundo con 1.06 millones de millas (1.7 millones de kilómetros) de cables de fibra óptica. Sin embargo, destacaron que estos cables sufren entre 150 y 200 fallas anuales y que incidentes recientes, como el sabotaje del gasoducto Nord Stream y los daños a los cables en el Mar Rojo, han puesto de manifiesto estas vulnerabilidades.

Los investigadores criticaron el desarrollo de drones submarinos por parte de la alianza Aukus para proteger los cables submarinos y señalaron que estos drones podrían proporcionar una ventaja estratégica en la guerra submarina. En el futuro, los drones submarinos equipados con inteligencia artificial podrían permanecer en el mar durante semanas y realizar misiones complejas.