Investigadores de la Universidad de Toronto anunciaron que el nuevo ataque Rowhammer llamado GPUThor puede eludir la protección ECC en GPUs de estación de trabajo de la clase Ampere de NVIDIA, provocando denegación de servicio y escalada de privilegios a nivel root. El ataque se probó en los modelos RTX A4000, A4500, A5000 y A6000.

GPUThor genera un 6,6 veces más activaciones de filas agresoras que el ataque previo GPUHammer al ejecutar solicitudes de memoria con un patrón irregular a una velocidad que no dispara el mecanismo Target Row Refresh (TRR) de la GDDR6. Además, logra entre 72 000 y 377 000 volteos de bits por gigabyte. Estas cifras se midieron con ECC desactivado en los GPUs probados.

Con ECC habilitado, el ataque aún produce 387 errores de doble bit y dos errores de triple bit, lo que provoca corrupción de datos; además, si corrompe las tablas de páginas del GPU, puede abrir una shell root para el programa CUDA. Los investigadores recomiendan limitar la compartición de GPUs en entornos multitenencia, aislar ECC e IOMMU, y bloquear cargas de trabajo CUDA no confiables.