El Mobility Lab, creado por la Diputación de Álava y la ciudad de Vitoria-Gasteiz, busca identificar animales como zorros y corzos que se acercan a las carreteras en zonas problemáticas, utilizando sistemas de cámaras y sensores impulsados por inteligencia artificial para advertir a los conductores y reducir su velocidad.

Aún no se ha seleccionado tecnología definitiva, pero se están evaluando cámaras con inteligencia artificial, sensores térmicos o infrarrojos y sistemas acústicos de alerta. El proyecto se probará durante al menos un mes en un tramo de carretera elegido por la Diputación, garantizando que no cause estrés a los animales ni les cause daño.

Antes, se han probado sistemas similares en Valencia, Castilla-La Mancha y León; en Castilla-La Mancha se han instalado barreras ultrasonoras y luces LED en un total de 89.262 accidentes, mientras que en Toledo se han invertido 2,76 millones de euros. Si el proyecto es exitoso, Álava planea extender su implementación a otras zonas del sistema vial.