Un tribunal de primera instancia dictaminó que la administración de Trump no tenía la autoridad para retirar los fondos climáticos ya distribuidos. Esta decisión recuperó el acceso a un fondo de 20 mil millones de dólares para ocho organizaciones climáticas. Sin embargo, la mayoría de estas organizaciones tuvo que hacer recortes significativos mientras sus cuentas estaban congeladas.
El tribunal señaló que el intento de la EPA de retirar los fondos se debió únicamente a un desacuerdo político. Esto formaba parte del programa de 20 mil millones de dólares del Fondo de Reducción de Gases de Efecto Invernadero proporcionado por la Ley de Reducción de la Inflación. Estos fondos se utilizarían para crear instalaciones de préstamo que ayuden a las empresas y comunidades a alejarse de los combustibles fósiles.
Sin embargo, esta decisión podría llegar demasiado tarde para algunas organizaciones. Por ejemplo, el director ejecutivo de Climate United renunció en marzo y aún no ha sido reemplazado, y Power Forward Communities solo tiene dos empleados restantes. La EPA tiene siete días para apelar esta decisión ante la Corte Suprema.
