El director de la película Borderlands, Eli Roth, explicó que el presupuesto de 120 millones de dólares obligó a los estudios a evitar riesgos y produjo un resultado que nadie disfrutó. Roth mencionó que los ejecutivos de Lionsgate pidieron cambios para adaptarse a la calificación PG-13, adecuada para familias, lo que resultó en menos violencia de lo esperado. Roth declaró: 'Obtuvieron algo que no pertenece a nadie. Es para los jugadores, pero no contiene la violencia que ellos desean'.
El presupuesto de la película llevó a los estudios a evitar riesgos y a pedir cambios para adaptarse a una calificación adecuada para familias. Roth expresó que las historias de los juegos Borderlands son emocionantes, pero la película no cumplió con estas expectativas. Las declaraciones de Roth llevaron a un resultado que nadie disfrutó.
El fracaso de la película Borderlands refleja la dificultad de llevar las emocionantes historias de los juegos a la pantalla. Las declaraciones de Roth muestran que el deseo de los estudios de evitar riesgos y pedir cambios para adaptarse a una calificación adecuada para familias llevó a un resultado que nadie disfrutó.
