Los guías de la Asociación Europea de Cardiología y la OMS de 2020 enfatizan que cada minuto de actividad cuenta; sin embargo, un estudio español basado en datos del UK Biobank, que analizó a 33.000 adultos sedentarios, mostró que en personas que realizaban menos de 8.000 pasos diarios, el riesgo de eventos cardíacos descendió del 13 % al 4,4 % cuando las caminatas se acumulaban en bloques de más de 15 minutos. Este hallazgo demuestra que, además de la cantidad de movimiento, el tiempo mínimo por bloque debe ser de 10 a 15 minutos, reforzando el mensaje de que no es solo la cantidad de pasos lo que importa, sino también el ritmo y la continuidad. Además, los ejercicios de fortalecimiento muscular se mantienen como un factor protector independiente, no sustituible.