Según datos de la NASA y el Centro Nacional de Datos de Nieve y Hielo (NSIDC), el hielo marino antártico alcanzó su extensión máxima anual el 14 de septiembre de 2026.

En esa fecha, el hielo cubría 17,59 millones de kilómetros cuadrados (6,79 millones de millas cuadradas), marcando el tercer máximo más bajo desde que comenzaron los registros satelitales.

A diferencia del Ártico, la Antártida es un continente rodeado por un océano, lo que ofrece más espacio para la expansión del hielo durante el invierno; sin embargo, al extenderse hacia latitudes más cálidas, experimenta un derretimiento mayor durante el verano.