Los agonistas de GLP-1 como Ozempic y Wegovy reducen los comportamientos de adicción, empezando por la obesidad, a través de la región del septum lateral del cerebro. Estos fármacos actúan afectando la comunicación entre el hipocampo y las regiones productoras de dopamina que regulan el sistema de recompensa.
El septum lateral, donde están altamente concentrados los receptores de GLP-1, se ha definido como un centro que procesa señales relacionadas con la recompensa.
La activación de GLP-1 en esta zona reduce la ingesta de alimentos y el consumo de alcohol en ratones.
