El presidente de Serbia, Aleksandar Vučić, anunció que dejaba el cargo tras las protestas masivas basadas en acusaciones de corrupción que comenzaron con el derrumbe del techo de la estación de tren de Novi Sad en 2024, en el que murieron 16 personas.

En un discurso ante sus partidarios frente al edificio de la presidencia en Belgrado, Vučić defendió que durante sus nueve años en el poder había preservado la paz y la estabilidad.

La Constitución le impide presentarse a un tercer mandato. Vučić había comunicado en junio su intención de dimitir y expresó su deseo de encabezar la lista de su partido como candidato a primer ministro en las próximas elecciones parlamentarias.