Investigadores de la Universidad de Cornell han desarrollado el primer 'cerebro de microondas' del mundo, capaz de procesar señales de microondas y datos ultra-rápidos con un consumo de menos de 200 milivatios (mW). El chip utiliza incrustaciones de tokens de microondas para codificar señales de radio y comprimir datos, similar a los tokens utilizados en grandes modelos de lenguaje. Esta tecnología reduce la cantidad de datos que los satélites necesitan transmitir, permitiendo una comunicación inalámbrica más rápida y segura.

El chip, al ser capaz de procesar señales de microondas y datos ultra-rápidos, elimina varios pasos de cálculo presentes en los sistemas de comunicación tradicionales. Esto reduce los requisitos de ancho de banda y el consumo de energía, dos grandes limitaciones para satélites, drones y dispositivos de borde. Los investigadores demostraron que el chip puede recrear una imagen de una tormenta tropical recibida desde un satélite transmitiendo solo una octava parte de los datos originales.

Esta tecnología es especialmente valiosa para pequeños satélites, que tienen dificultades para enviar grandes archivos de imágenes de vuelta a la Tierra debido a su limitada potencia a bordo y a las estrictas regulaciones de ancho de banda impuestas por la Comisión Federal de Comunicaciones de EE.UU.