El grupo de diez personas conocido como Whiz Kids, contratado en 1945 para sacar a Ford Motor Company de una crisis financiera, siguió enfoques «narrativos» en el diseño de automóviles debido a su falta de experiencia en el sector.

El proyecto, que comenzó produciendo vehículos conocidos como «Edsel» y criticados por su «diseño de parrilla», logró vender solo 116.000 unidades hasta su cancelación en 1959 debido a confusiones en la fijación de precios, fallos técnicos y fracaso de marketing.

La venta de una fracción de las 118.287 unidades producidas hizo que el proyecto quedara muy por debajo de su umbral de rentabilidad.