1. Entre los efectos internacionales de la inteligencia artificial, cobra relevancia el despido colectivo (ERE) en un estudio de desarrollo de videojuegos en España por el uso de IA. El TSJ de Madrid, mediante la sentencia 864/2026, ha examinado si la IA puede emplearse como causa directa de extinción, aunque la decisión se relaciona con modificaciones en el modelo de producción.

2. La sentencia establece una distinción clave al calificar la IA como una herramienta "técnica"; en el caso de una modeladora de gráficos 3D, la empresa recurre a la IA debido a "modelos de producción cambiantes" y a "cambios de proceso demandados por los clientes", pero esto no se considera un despido directo, sino que se enmarca en causas económicas y productivas. La compañía pasó de un beneficio de 646.297 euros en 2023 a una pérdida de 3.546.027 euros en 2024, con ingresos que cayeron de 7,99 millones a 4,60 millones; esta situación económica es el motivo principal del ERE solicitado para 13 de los 83 empleados.

3. Los tribunales consideran que el despido sería "improcedente" si la IA sustituyera directamente al trabajador, pero admiten el uso de la IA como justificación cuando la empresa modifica su modelo productivo y su sostenibilidad económica. El Juzgado de lo Social de Bilbao dictó una resolución similar, rechazando el despido directo por IA.