El volcán Masaya, ubicado en el oeste de Nicaragua, ha sido identificado como un volcán con dos cámaras magmáticas activas en un nuevo estudio científico. Este hallazgo arroja luz sobre los mecanismos internos de este volcán activo, que se encuentra cerca de una gran población humana. Los investigadores analizaron seis años de datos de radar satelital para modelar la deformación del terreno alrededor de Masaya y detectaron la presencia de dos cámaras magmáticas.
El comportamiento variable del volcán, especialmente las grandes erupciones que ocurrieron hace 30.000 y 6.500 años, es notable. Aunque Masaya ha mostrado una actividad más pasiva en los últimos siglos, tiene el potencial de producir erupciones grandes y destructivas. Los investigadores creen que estas dos cámaras magmáticas podrían desempeñar un papel importante en la comprensión del comportamiento variable del volcán.
Dado que la ciudad de Managua, ubicada a 20 kilómetros del volcán, alberga a 2 millones de personas, estos hallazgos son un paso crucial para comprender y mitigar los peligros volcánicos. Los estudios geodésicos y de modelado a largo plazo son esenciales para comprender mejor las transiciones en la actividad del volcán y mejorar la gestión del riesgo.
