BrainCo anunció en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial en Shanghái una plataforma que permite a los usuarios controlar robots con sus señales cerebrales. A través de un casco EEG colocado en la cabeza, los usuarios pueden transmitir sus intenciones de movimiento a los robots. El sistema analiza estas señales con algoritmos de inteligencia artificial y envía comandos adecuados a los robots. Por ejemplo, un brazo robótico puede detectar la intención del usuario de agarrar un objeto y capturar una manzana o una taza.
El potencial más importante de esta tecnología es abordar la escasez de datos de alta calidad necesarios para el entrenamiento de robots. La falta de datos sobre interacciones físicas con el mundo real es uno de los mayores obstáculos del sector. BrainCo busca crear conjuntos de datos de entrenamiento más ricos al combinar comportamientos del mundo real, demostraciones humanas y simulaciones virtuales.
La empresa se enfoca en soluciones no invasivas, en lugar de implantes cerebrales invasivos como los de Neuralink. Sin embargo, las señales EEG son ruidosas y débiles, lo que sigue representando grandes desafíos en términos de precisión y confiabilidad. BrainCo aún no ha compartido datos de rendimiento del sistema, y queda por demostrar si la tecnología funciona de manera consistente en condiciones del mundo real.
