En la región de Aragón, donde ya existen centros de datos conectados a la red, Krolmap propone el primer centro de datos sin conexión a la red de España, con refrigeración total mediante CO2 y un plan de suministro basado en tres centrales de ciclo combinado. El proyecto, previsto en una parcela de 25 hectáreas en Belchite con una capacidad de 225 MW, arrastra incertidumbres en materia de financiación, inquilino y licencias.

La fuente indica que el proyecto no figura en boletines oficiales ni en resoluciones del INAGA y señala la ausencia de datos sobre la potencia de la energía renovable. El CO2 se emplea como alternativa a los gases fluorados que serán prohibidos y permite ahorro energético mediante free-cooling.

La instalación recogerá agua de lluvia en depósitos, albergará su propia depuradora (EDAR) y contará con 3 MWp fotovoltaicos y dos aerogeneradores de 750 kW. No obstante, la obligación de conexión a la red y la nueva normativa sobre avales, unidas a posibles "mega manifestaciones" y a la proximidad de las elecciones del 29 de noviembre, generan un escenario complejo para los inversores.