Jeff LeBlanc, de la Universidad Bentley, define como 'accesibilidad performativa' la obligación que sienten los empleados de estar disponibles fuera del horario laboral; el concepto reduce el esfuerzo por demostrar compromiso mediante visibilidad a un ritual vacío en lugar de una contribución real. La encuesta a 1.006 trabajadores estadounidenses revela que el 71 % experimenta presión para estar accesible fuera de horario, aunque solo el 8 % lo asocia a un ascenso y el 12 % a un aumento salarial. El 65 % de los trabajadores de la Generación Z percibe esa presión, pero la interioriza menos que generaciones anteriores y rechaza comunicarse con el jefe una vez finalizada la jornada.