En China, surge un nuevo mercado para personas que alquilan sus rostros para contenido de IA. Estas plataformas crean un catálogo de imágenes donde los usuarios pueden escanear sus rostros con filtros como género, edad o categoría. Los usuarios pueden elegir en qué productos o configuraciones aparecerán sus rostros y establecer sus propios precios.

Alquilar rostros para crear contenido de IA reduce los costos de producción de este material. Sin embargo, estas plataformas generan preocupación sobre cómo la IA podría modificar los rostros o si los representaría de manera degradante. Además, la entrada de rostros en el mercado de IA podría hacer que los usuarios pierdan el control a largo plazo sobre su identidad biométrica.

Las plataformas defienden que alquilar rostros para contenido de IA reduce los costos de producción y puede aportar mayor diversidad. Sin embargo, generan preocupación sobre cómo la IA podría modificar los rostros o si los representaría de manera degradante. Además, la entrada de rostros en el mercado de IA podría hacer que los usuarios pierdan el control a largo plazo sobre su identidad biométrica.