El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a Samuel Tunick, de Atlanta, de haber utilizado una 'contraseña de emergencia' especial para borrar su teléfono en la frontera. Este es el primer caso conocido de este tipo en EE.UU. El teléfono de Tunick funcionaba con GrapheneOS, un sistema Android personalizado que ofrece la función de borrar todos los datos al ingresar una contraseña alternativa en lugar de la principal.

Los abogados de Tunick argumentan que la confiscación de su teléfono por parte de las autoridades fronterizas fue ilegal y que se violaron sus derechos legales. Tunick fue sometido a una inspección secundaria tras regresar de un vuelo internacional en el Aeropuerto Hartsfield-Jackson de Atlanta, se le negó acceso a su abogado y no se le informó de sus derechos. Las autoridades afirmaron que buscaban contenido de abuso infantil, pero no presentaron evidencia que respaldara esta sospecha.

Los abogados de Tunick sostienen que las autoridades en realidad investigaban su conexión con el activismo ambiental contra 'Cop City'. La posición de EE.UU. de que no se requiere una orden judicial para buscar datos en la frontera ha sido mantenida durante mucho tiempo. Se informó que después de borrar su teléfono, las autoridades se apoderaron del dispositivo y luego lo liberaron. El Departamento de Justicia acusó a Tunick de destrucción intencional de propiedad.