En las excavaciones realizadas en Antiguo Cuscatlán, cerca de San Salvador, El Salvador, se encontró un esqueleto con la cara hacia abajo, junto a un cangrejo de cerámica moldeado en forma de tortuga marina. La tumba se ubica bajo una capa de lava datada entre 850 y 830 a.C. del volcán Plan de la Laguna, y pertenece al Período Preclásico Medio de Mesoamérica. Durante esta época, las comunidades estaban transitando hacia la vida sedentaria y desarrollando estructuras culturales complejas.
Excavaciones anteriores en una zona cercana habían revelado 33 esqueletos con extremidades atadas, lo que sugirió sacrificios humanos. Sin embargo, los nuevos hallazgos sugieren que este tipo de tumbas podrían estar vinculadas no solo a sacrificios, sino también a creencias celestiales. El cangrejo en forma de tortuga marina podría relacionarse con la constelación de Orión en la astronomía maya posterior.
El esqueleto fue trasladado para análisis químicos, que tomarán aproximadamente un año para determinar su estilo de vida, dieta y causa de muerte. Los investigadores creen que es probable que se descubran más tumbas similares en la región.
