El 5 de noviembre de 2002, la nave Galileo de la NASA realizó un sobrevuelo de Amaltea, luna de Júpiter, a pesar de haber agotado su combustible. Este sobrevuelo fue la última visita de la nave a una luna joviana.
Galileo pasó a 99 millas de Amaltea, lo que supuso la máxima aproximación a Júpiter antes de su caída final. En mayo de 2005, la NASA anunció que Amaltea es una acumulación de hielo menos densa que el agua.
Estos hallazgos indican que la luna contiene hielo de agua y material rocoso en su interior. Galileo se estrelló contra Júpiter en septiembre de 2005, pero los datos recopilados siguen disponibles en la Tierra.
