En la isla de Lilla Karlsö, cerca de la costa de Gotland en Suecia, se encontraron restos de una joven y un feto de 32-34 semanas de gestación, que datan de hace entre 8.000 y 9.500 años. Según el arqueólogo de la Universidad de Uppsala, Alexander Sjöstrand, se detectaron restos de uno o dos niños más cerca de la tumba, lo que sugiere que la cueva se usó como cementerio.
Se cree que la mujer tenía entre 14 y 19 años y fue enterrada en la posición 'Hocker', con las piernas flexionadas hacia el pecho. El feto se encontró dentro del vientre, con la cabeza hacia los pies y la cara hacia el hombro, una posición típica de un feto en el tercer trimestre que se prepara para el nacimiento.
La fecha exacta de la tumba aún no se ha determinado, pero se puede obtener una fecha más precisa mediante la datación por radiocarbono. Además, la relación genética entre la mujer y el feto puede confirmarse mediante análisis de ADN. Los otros restos encontrados en la cueva siguen siendo estudiados.
