Reiniciar los dispositivos de forma regular puede mejorar su rendimiento y prevenir problemas. Por ejemplo, los teléfonos inteligentes y las tabletas deben reiniciarse una vez a la semana.

Las computadoras de escritorio y portátiles también deben reiniciarse una vez a la semana. Los routers domésticos, en cambio, deben reiniciarse una vez al mes.

Para los televisores inteligentes se recomienda reiniciarlos una vez al mes. El reinicio limpia la memoria de los dispositivos y detiene los procesos en segundo plano, lo que permite que funcionen más rápido y de manera más eficiente.