El satélite Terra de la NASA capturó imágenes de estratos rocosos coloridos en las cercanías de Murgha Kibzai, en la provincia de Balochistán, Pakistán, que llevan las huellas de la colisión de 60 millones de años entre las placas de la India y Eurasia. Esta formación geológica, observada en una zona de 9 kilómetros de ancho, se extiende hasta 89 kilómetros y se conoce como un 'abanico imbricado'.
Los estratos están compuestos por arenisca oscura y caliza clara. Estas rocas sedimentarias fueron formadas por 'restos de empuje' que surgieron del límite entre las placas y se mezclaron de manera compleja debido al movimiento de la frontera. La imagen es una representación 'en falso color' que incluye longitudes de onda no visibles para el ojo humano.
Esta colisión también dio lugar a la formación de las montañas Sulaiman, así como de los Karakorum y el Himalaya. Como las placas aún se mueven lentamente, la región sigue siendo una zona de alto riesgo sísmico.
