El gobierno de Estados Unidos lanzó un programa de financiamiento de 5 mil millones de dólares, argumentando que la inteligencia artificial acelerará los descubrimientos científicos. Este programa apoya 278 proyectos en áreas como energía, ciencia de materiales y robótica, pero reduce drásticamente el financiamiento para las ciencias de la vida y la investigación básica. Los asesores detrás del programa, provenientes del sector tecnológico y financiero, buscan aplicar un modelo comercial a la investigación científica: resultados rápidos, retornos medibles y control político.
Los científicos afirman que este enfoque se basa en un error fundamental. La mayoría de los descubrimientos científicos surgen de procesos impredecibles, prolongados y fortuitos. Universidades y laboratorios estatales fueron creados precisamente para apoyar este tipo de investigación. Sin embargo, la nueva política recorta fondos a estas instituciones, transfiriendo poder a empresas privadas y nombramientos políticos. Esto reducirá el número de investigadores experimentados y hará imposible interpretar correctamente los datos generados por la inteligencia artificial.
El éxito de la inteligencia artificial en el sector tecnológico no es equivalente al proceso de investigación científica. Los científicos advierten que este nuevo modelo dañará la superioridad científica de EE.UU., que ha durado 70 años, causará daños económicos a largo plazo y debilitará las tecnologías del futuro al eliminar las ciencias básicas.
