Un nuevo estudio revela cómo el viento transforma sistemáticamente los olores mientras llegan a su punto de origen. Esta transformación crea patrones que los animales utilizan para llegar a la fuente del olor.

El estudio muestra cómo el olor, al ser transportado por el viento, filtra, dispersa y crea nuevas frecuencias.

Este proceso genera complejos patrones de señales que los animales utilizan para llegar a la fuente del olor.