Evil Genius, la primera larga de dirección de Courteney Cox, dramatiza la serie documental de Netflix de 2018 sobre el caso del pizza bomber de 2003, convirtiendo la realidad en una comedia menos realista. Centrada en la trama principal, la película pone en el centro la tóxica relación entre el rendimiento sin conciencia y alto volumen de Patricia Arquette y el papel silencioso e incapaz de David Harbour.
La película aborda los reales y extraños hechos del caso con ironía, reforzando con un tono fuerte las críticas a la capacidad de los culpables para cometer el delito. A pesar de su premiere en Toronto, la película fue considerada mucho más pequeña que la mesa principal de la cena de gala.
El guion cuidadosamente estructurado no puede procesar todos los detalles del caso en tanto tiempo como el documental, lo que abre la historia a una juventud excesivamente fragmentada. Junto con la actuación de Arquette, se enfatiza que los culpables no pudieron cometer el crimen por falta de habilidad, resaltando el 'falta de genialidad delictiva' en lugar del 'genio del mal'.