La Oficina Federal de Investigaciones (FBI), en colaboración con socios del sector, se apoderó de cientos de dominios asociados al amplio servicio de proxy residencial NetNut. NetNut, propiedad de la empresa israelí pública Alarum Technologies, estaba vinculada a la botnet Popa, que comprendía al menos dos millones de dispositivos. Estos dispositivos fueron comprometidos por malware y convertidos en nodos proxy sin el consentimiento de los usuarios.

El software de NetNut transformaba constantemente dispositivos comunes en hogares, como televisores inteligentes y set-top boxes, en nodos proxy abiertos. Estos nodos luego se alquilaban a terceros para dirigir tráfico malicioso, comúnmente utilizado para raspado masivo de contenido, fraude publicitario y toma de cuentas. Como resultado de esta operación, dirigida por la FBI y el Servicio de Impuestos Internos (IRS), la página principal de NetNut fue reemplazada por un aviso de incautación.

El Grupo de Inteligencia de Amenazas de Google (GTIG) señaló que la red proxy de NetNut era ampliamente utilizada por ciberdelincuentes para ocultar direcciones IP de origen. Google desactivó las cuentas y servicios utilizados por NetNut para el control y comando de malware, y compartió la inteligencia técnica con fuerzas del orden y empresas de investigación. Alarum Technologies confirmó que colaboró con la FBI.

Expertos indican que esta operación representa un gran golpe para la comunidad de ciberdelincuentes. Junto con la anterior intervención contra servicios competidores como IPIDEA, el colapso de NetNut podría tener un efecto positivo en actividades maliciosas como los botnets DDoS. Sin embargo, Google advierte que las redes proxy podrían reconstituirse vendiendo sus servicios a otras plataformas.

Se recomienda a los consumidores elegir set-top boxes de marcas confiables y ser cautelosos al instalar aplicaciones, ya que muchos set-top boxes sin marca e incluso aplicaciones de televisores inteligentes pueden contener software que los incluye sin conocimiento en redes proxy residenciales.