Físicos liderados por Xi-Yu Luo, Chao-Yang Wang y Ming-Yang Zheng de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China lograron un estado cuántico entrelazado materia-materia a través de 420 kilómetros de fibra óptica. Este logro supera en cuatro veces la distancia de experimentos anteriores y proporciona un entorno de prueba para aplicaciones de redes cuánticas más allá de la escala urbana, superando los límites de transmisión directa.

El entrelazamiento cuántico es un estado en el que las propiedades de las partículas están interconectadas, permitiendo la transferencia instantánea de información incluso a grandes distancias. En este experimento, se utilizaron memorias cuánticas compuestas por nubes enfriadas de átomos de rubidio. Dos unidades de memoria, llamadas Alice y Bob, estaban conectadas por un cable de fibra óptica de 420 kilómetros, con un nodo central llamado Charlie que recibió los fotones emitidos por Alice y Bob, permitiendo el establecimiento exitoso del estado entrelazado.

Este logro se basa en tres técnicas fundamentales: la conversión de los fotones a longitudes de onda utilizadas por la industria de telecomunicaciones para reducir las pérdidas de transmisión, un sistema de estabilización avanzado para proteger contra interferencias externas y un esquema de entrelazamiento de fotones individuales.