La empresa de tecnología policial Flock ha reorganizado el acceso de los oficiales a su red de lectores de placas en respuesta a las crecientes críticas sobre la vigilancia social. La empresa exige que se ingrese un número de caso antes de realizar una búsqueda en la base de datos.
Además, se han ampliado los sistemas de supervisión automática para detectar búsquedas sospechosas. El sistema registra cada búsqueda con un sello de tiempo. Sin embargo, Flock no verifica la exactitud de los números de caso ingresados, lo que permite que los oficiales puedan eludir las protecciones.
Esta medida es una respuesta a las acusaciones de que los oficiales de policía utilizaban la aplicación para seguir a sus antiguos compañeros. La efectividad de esta medida puede ser limitada debido a los números de caso no verificados, y es posible que se necesiten mecanismos de supervisión adicionales.
