Los humedales son ecosistemas importantes que se han formado a lo largo de miles de años y almacenan un tercio del carbono del suelo del mundo. Sin embargo, cuando se secan y queman, liberan grandes cantidades de carbono y afectan de manera destructiva al ecosistema.
En Australia, los incendios controlados pueden ayudar a proteger los humedales. Estos ecosistemas fomentan el crecimiento de plantas resistentes al fuego, proporcionando hábitats importantes para la vida silvestre local.
Sin embargo, los incendios que alcanzan la capa de turba pueden hacer que estos humedales entren en un proceso de recuperación que puede durar siglos.
