Para predecir la masa final y la rotación del agujero negro resultante tras la fusión de dos agujeros negros, generalmente se requieren supercomputadoras. Sin embargo, los físicos de la Universidad Estatal de Pensilvania descubrieron que el punto en que la entropía del sistema alcanza su máximo coincide con los resultados de simulaciones numéricas con una precisión de apenas unos pocos por ciento. La entropía mide el número de estados posibles de un sistema y explica cómo la naturaleza evoluciona hacia estados más probables y más desordenados.
Este hallazgo indica que los agujeros negros pueden entenderse no solo mediante la relatividad general, sino también mediante las leyes de la termodinámica. Desde los años 70, los científicos habían observado similitudes entre los agujeros negros y los gases, pero este estudio demostró por primera vez que la maximización de la entropía funciona como una herramienta predictiva para fusiones binarias de agujeros negros.
Como resultado, el agujero negro fusionado pierde casi toda la información de la colisión y se describe únicamente por dos parámetros: su masa y su rotación. Los investigadores creen que estos dos parámetros pueden explicarse mediante un principio termodinámico. Esto plantea una nueva pregunta: ¿las interacciones de los agujeros negros están gobernadas por la maximización de la entropía como una ley reguladora fundamental?
