Durante dos horas el miércoles 16 de septiembre, cinco satélites Galileo operativos que transmiten sobre Europa emitieron las nuevas señales SAS cifradas con fines de prueba.
Los receptores situados en Andøya, Noruega, y en el laboratorio ESTEC de la ESA, utilizaron estas señales cifradas para determinar su posición con éxito, demostrando por primera vez en condiciones reales el funcionamiento del futuro Servicio de Autenticación de Señales (SAS) de Galileo.
Esta prueba tiene como objetivo proporcionar protección contra las crecientes amenazas de suplantación (spoofing) e interferencia (jamming) dirigidas a los sistemas de navegación por satélite.
