Alberto Ruiz-Gallardón defendió la adquisición de Inassa realizada por Canal de Isabel II en 2001. El expresidente aseguró que los informes del operación eran 'favorables' y que absolutamente no causaron ningún daño.

En sus declaraciones como alcalde, subrayó que los informes eran 'objetivos' y el uso de herramientas de gestión era una práctica legalmente permitida.

Además, insistió en que la compra no afectó la calidad del servicio de Canal ni a los ciudadanos de Madrid.