Google realizó una gran reestructuración en su división de inteligencia artificial: el líder de DeepMind, Demis Hassabis, se retirará de las operaciones diarias para centrarse en la AGI y la investigación, mientras que Jeff Dean se fue para fundar una nueva startup de IA. Estos cambios generaron interrogantes sobre la presión de la empresa para lanzar productos rápidamente y los conflictos éticos internos.
El interés de Hassabis en la investigación a largo plazo y el de Dean en los problemas éticos chocaron con las decisiones de Google, como el acuerdo con el Pentágono. Dean firmó un amicus brief que apoyaba las limitaciones al uso de IA por parte del Pentágono, lo que mostró los desafíos internos de la empresa.
La necesidad de Google de moverse rápidamente para mantener su liderazgo en la carrera de IA, combinada con conflictos internos y preocupaciones éticas, ha generado debates sobre el futuro de la empresa. La salida de Dean redujo las voces éticas dentro de la compañía.
