Gritt es una startup fundada por graduados de la Universidad Carnegie Mellon que desarrolla sistemas robóticos asistidos por inteligencia artificial para acelerar la instalación de plantas de energía solar. En lugar de fabricar sus propios robots, la empresa utiliza equipos estándar producidos por compañías como Kawasaki y les integra sistemas de control basados en IA. Su primera aplicación consiste en transportar y colocar con alta precisión paneles solares de vidrio que pesan 100 kg.

Los sistemas actuales de Gritt permiten que un equipo de ocho personas instale entre 3.000 y 4.000 paneles por día, en lugar de los 800 que lograban anteriormente. La empresa ya ha acordado instalar 2,8 gigavatios de capacidad solar en los próximos 18 meses con tres de las mayores empresas de construcción de energía de Estados Unidos. Se planea que 48 sistemas entren en operación en los próximos seis meses.

La diferencia de Gritt no solo está en la instalación, sino también en el apoyo a las decisiones en el sitio de construcción. El sistema puede detectar hoyos abiertos antes de la lluvia y emitir alertas, o identificar la falta de materiales. En el futuro, se busca expandir su uso a otras tareas complejas de construcción, como la colocación de refuerzos de acero antes de verter concreto.