Connor Moucka, un ciudadano canadiense de 26 años, fue hallado culpable de haber llevado a cabo ciberataques contra más de 165 empresas, robando miles de millones de registros y obligando a varias compañías y particulares a pagar rescates. Moucka hackeó al proveedor de servicios en la nube Snowflake, lo que le permitió atacar también a los clientes de la empresa. Entre las víctimas de los ataques se encuentran compañías como AT&T, LendingTree y Ticketmaster.

Moucka obtuvo también información bancaria, números de licencia de conducir y números de Seguro Social, incluyendo los registros de llamadas y mensajes de más de 100 millones de clientes de AT&T. El hacker y sus cómplices recibieron más de 2.5 millones de dólares en pagos de rescate a lo largo de sus actividades durante varios años.

Moucka también ganó 500 mil dólares adicionales vendiendo los datos de sus víctimas en foros de ciberdelincuencia. Las víctimas sufrieron pérdidas por un total de 9.5 millones de dólares a causa de los ataques de Moucka y sus cómplices.