Durante excavaciones cerca de Wrocław, en el suroeste de Polonia, se halló el esqueleto de un hombre casi intacto, enterrado con un collar hecho de 42 dientes, dos cráneos cortados y un hacha de batalla. Se cree que la tumba fue realizada en el Período Neolítico Medio, alrededor del 2.900 a.C.
Según el antropólogo biológico Paweł Dąbrowski, la disposición ordenada de los dientes y los agujeros en las raíces sugieren que este collar pertenecía a un líder de clan familiar o a un guerrero importante. La presencia de cuentas de concha, un cuchillo de sílex y un hacha hecho de serpentinita metafórica refuerza la idea de que se trataba de una persona de élite.
Dos cráneos encontrados en la tumba podrían haber sido ofrecimientos funerarios o piedras de ceniza enterradas junto al difunto, pero se requieren análisis posteriores para confirmar la práctica de la amputación. Los investigadores encontraron indicios de que esta tumba podría pertenecer a la Cultura de Corded Ware y planean analizar próximos los restos para determinar la parentela y el estilo de vida de la población.