Hennessey ha demostrado con el modelo Blackbird que la tecnología ya no es emocionante en los automóviles. Este vehículo, con una velocidad de 220 mph y un motor V8 de 6.2 litros, se enfoca en la experiencia analógica en lugar de pantallas y botones digitales, reflejando el deseo de los amantes de los automóviles.

El Blackbird, con una potencia de 800-850 caballos de fuerza, recuerda al avión espía SR-71 Blackbird por su apariencia exterior, mientras que en el interior no hay pantallas o botones digitales.

Este vehículo, además de su rendimiento, se centra en la experiencia del conductor, reflejando el deseo de los amantes de los automóviles.