Hideo Kojima, el legendario diseñador que cambió el mundo de los videojuegos al crear Metal Gear en 1987, formó parte en su infancia de la cultura japonesa conocida como 'kaggiko', en la que los padres que trabajan dejan a sus hijos solos en casa. Cuando volvía del colegio y se quedaba solo, Kojima veía el popular programa de cocina de origen canadiense The Galloping Gourmet y, inspirado por el estilo amable y exhibicionista del chef Graham Kerr, transformaba su propia cocina en un escenario.