Higos carbonizados hallados en una caverna en el noroeste de Turquía tienen hasta 8000 años, según informa la agencia Anadolu. Canakkale Onsekiz Mart University's Derya Yalcikli, responsable de las excavaciones, señala que la Cueva de Andik fue descubierta en 1949 y que los hallazgos demuestran que fue utilizada durante miles de años con fines de almacenamiento y ritual.
Junto con los higos, se encontraron cebada y trigo. Yalcikli indica que los higos fueron hallados en disposiciones de suelo similares a los suelos de las casas construidas, en fases previas a tormentas.
En esta capa, numerosos higos carbonizados almacenados en un solo lugar fueron encontrados junto con cebada y trigo. Yalcikli concluye afirmando que los higos siguen siendo un importante producto agrícola en la región.
