Huellas dejadas en la orilla de un antiguo lago en Kenia hace 1,4 millones de años indican que Paranthropus boisei alcanzó una altura de casi 1,8 metros y un peso de 75 kilogramos. Esto redimensiona la percepción de una especie que antes se consideraba un homínido pequeño.
Las huellas muestran que ocho individuos adultos se movían al mismo tiempo; la mayoría podría ser machos. Esto sugiere que Paranthropus boisei podría tener una estructura social compleja. Los investigadores utilizaron un nuevo método desarrollado en 2024 para atribuir las huellas a Paranthropus boisei.
Las huellas indican que la especie no era solo una estructura craneal, sino que también podía moverse en grupo y probablemente se reunía por la necesidad de estar juntos en un entorno peligroso. Sin embargo, estas huellas son solo una instantánea de un momento; no se sabe si los individuos se reunían regularmente.
