Un equipo del Pekin Teknoloji Enstitüsü desarrolló un dispositivo prototipo que convierte la luz infrarroja en imágenes a todo color. El dispositivo utiliza puntos cuánticos de telururo de plomo y OLED de doble capa, y, en lugar de las imágenes monocromáticas de los sistemas tradicionales de visión nocturna, convierte diferentes longitudes de onda de luz infrarroja en distintos colores. Esto aprovecha la capacidad del ojo humano para distinguir mejor los cambios de color, permitiendo obtener imágenes con mayor información.

El principio de funcionamiento del dispositivo se basa en la respuesta diferencial de los puntos cuánticos a distintas longitudes de onda de luz infrarroja. La luz de longitud de onda más larga genera menos portadores de carga, mientras que la luz de longitud de onda más corta desencadena transiciones electrónicas más complejas, produciendo más portadores de carga. Estas señales se transmiten a la estructura OLED de doble capa que emite luz roja y naranja. Las señales infrarrojas más débiles producen una luz roja tenue, mientras que señales más fuertes o de longitud de onda más corta activan la capa naranja, aumentando la mezcla de colores y el brillo.

Los investigadores construyeron el prototipo del dispositivo en un formato del tamaño de unas gafas y semi transparente, permitiendo a los usuarios ver simultáneamente imágenes tanto visibles como infrarrojas.